El presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva de emergencia durante un mitin político en Grand Island, Nebraska, con el propósito de otorgar un alivio tributario directo sobre el combustible diésel a escala nacional en medio de la volatilidad en las tarifas energéticas. La directriz presidencial exime de manera temporal el requisito exclusivo de uso fuera de carretera (off-road) y autoriza que el diésel teñido de rojo, destinado habitualmente a maquinaria agrícola y equipos pesados exentos de cargas fiscales convencionales, pueda ser adquirido y empleado legalmente por cualquier conductor en carreteras públicas sin afrontar el impuesto federal habitual.
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La Casa Blanca explicó que la disposición busca reducir la carga económica sobre el gremio de transportistas de carga pesada, productores agrícolas y empresas de logística cuya viabilidad depende del consumo de este hidrocarburo. Actualmente, el gravamen federal al diésel asciende a 24,4 centavos por galón, lo que representa un sobrecosto aproximado de 61 dólares cada vez que un camión de carga completa su tanque promedio de 250 galones. Con el fin de precisar qué transportistas o sectores comerciales calificarán puntualmente para el beneficio y establecer la fecha de entrada en vigencia formal, el Departamento del Tesoro y el Servicio de Impuestos Internos (IRS) se encuentran elaborando los lineamientos regulatorios correspondientes.
A nivel estatal, Texas ya se había adelantado a la disposición federal el pasado 28 de septiembre, cuando el gobernador Greg Abbott proclamó una declaración de desastre en toda la entidad para autorizar el uso de diésel teñido en las carreteras texanas y permitir el traslado de cargas pesadas de combustible, granos y madera con el fin de ampliar el suministro local. Pese a que los monitoreos de la Asociación Estadounidense del Automóvil (AAA) reportan que el precio promedio del diésel en Texas bajó ligeramente a 5,74 dólares por galón y a 5,69 dólares en la zona metropolitana de Austin, el costo general de los carburantes continúa bajo una fuerte presión inflacionaria que mantiene la preocupación ciudadana sobre el rumbo de la economía nacional.
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