El gobierno de Hong Kong anunció este miércoles la suspensión de todos los envíos postales que contengan bienes con destino a Estados Unidos, como respuesta directa a los recientes aumentos arancelarios ordenados por la administración del presidente Donald Trump. Esta medida marca un nuevo episodio en la escalada de tensiones comerciales entre ambas regiones.
La decisión fue comunicada por medio de un comunicado oficial, donde las autoridades de Hong Kong calificaron de “irrazonables e intimidatorias” las políticas arancelarias impuestas por Estados Unidos. De acuerdo con el texto, se suspenderá el envío de paquetes que incluyan productos, aunque el correo que contenga únicamente documentos seguirá siendo aceptado.
Esta acción se produce luego de que el gobierno estadounidense eliminara la exención de minimis, que permitía a los paquetes con un valor inferior a los 800 dólares ingresar al país sin pagar impuestos. La medida entrará en vigor el 2 de mayo, estableciendo un arancel inicial del 30 % que, tras una orden ejecutiva firmada por el presidente Trump, se ha elevado hasta un 120 %.
“Estados Unidos actúa de forma irrazonable, intimidando e imponiendo aranceles abusivamente”, se lee en el comunicado de las autoridades de Hong Kong. “El público de Hong Kong debe estar preparado para pagar tarifas exorbitantes e irrazonables debido a estas decisiones”.
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El impacto inmediato afecta tanto a consumidores como a pequeñas empresas que dependen del comercio transfronterizo, especialmente a aquellas que utilizan el servicio postal para envíos personales o comerciales. Muchos comerciantes expresaron su preocupación ante la imposibilidad de continuar con operaciones normales y temen que las nuevas tarifas generen un efecto dominó en sus costos y ventas.
Aunque Hong Kong es una región administrativa especial de China con autonomía en asuntos comerciales, desde 2020 ha sido tratada por Estados Unidos como parte del territorio continental chino. Esta decisión se produjo tras la imposición de una estricta ley de seguridad nacional por parte de Pekín, lo que llevó a Washington a aplicar a Hong Kong los mismos aranceles que impone a las importaciones desde China continental, que ahora ascienden a un 145 % en algunos casos.
La suspensión de envíos se suma a otras acciones recientes que reflejan un deterioro constante en las relaciones comerciales entre Estados Unidos y territorios asiáticos clave. Expertos en economía internacional advierten que esta tendencia podría continuar y afectar de forma más amplia a los mercados globales, incluyendo a consumidores estadounidenses que dependen de productos importados a bajo costo.
En tanto, el gobierno de Hong Kong ha declarado que seguirá monitoreando la situación y evaluando otras posibles medidas en defensa de sus intereses comerciales. Por ahora, las autoridades recomiendan a los ciudadanos evitar el envío de bienes físicos a Estados Unidos y buscar alternativas logísticas mientras dure la restricción.
Esta nueva medida representa un punto de inflexión en una guerra comercial que, lejos de apaciguarse, parece intensificarse con cada decisión política tomada en ambos lados del Pacífico.


































