El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó este lunes su asistencia al funeral del papa Francisco, tras anunciarlo a través de su red social Truth Social. “Melania y yo iremos al funeral del papa Francisco, en Roma. ¡Esperamos estar allí!”, escribió el mandatario, en un mensaje que rápidamente generó reacciones globales. Se espera que la ceremonia fúnebre se convierta en uno de los eventos diplomáticos más relevantes del año, con la participación de jefes de Estado, líderes religiosos y figuras internacionales.
La Santa Sede informó que el pontífice falleció la madrugada del lunes a los 88 años, como consecuencia de una enfermedad que venía afrontando desde hace meses. Aunque aún no se ha confirmado la fecha exacta del funeral, se sabe que se llevará a cabo en la Plaza de San Pedro, en el Vaticano, conforme al protocolo reservado para el fallecimiento de un papa.
Con su decisión, Trump se convierte en el primer presidente estadounidense en funciones en asistir a un funeral papal desde George W. Bush, quien participó en las exequias de Juan Pablo II en 2005. La presencia del mandatario en Roma refleja no solo el respeto hacia la figura del papa Francisco, sino también el carácter global que tuvo su pontificado, enfocado en los pobres, la justicia social y el diálogo interreligioso.
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En señal de duelo nacional, Trump ordenó que las banderas de todos los edificios federales, embajadas y buques militares de EE.UU. se izaran a media asta hasta el día del entierro. “Como muestra de respeto por la memoria de Su Santidad el papa Francisco”, señala la proclama oficial firmada el 21 de abril, “las banderas permanecerán a media asta en la Casa Blanca y en todos los establecimientos públicos”.
Durante una breve aparición en el tradicional Easter Egg Roll en la Casa Blanca, Trump también rindió tributo al pontífice: “Es un hombre muy bueno que amó al mundo. Y especialmente amó a quienes atravesaban momentos difíciles. Eso está bien para mí”, dijo.
Pese a las diferencias públicas que ambos líderes mantuvieron en temas como la migración, el presidente norteamericano manifestó respeto por la visión del papa Francisco. “Sí, lo apoyo, lo apoyo”, afirmó al ser consultado por periodistas.
El cuerpo del papa Francisco será expuesto en la Basílica de San Pedro durante tres días para permitir que los fieles se despidan. En línea con su deseo de una vida sencilla, no será sepultado en las criptas tradicionales del Vaticano, sino en un lugar más humilde.
Entre las condolencias recibidas, se destacan las palabras del expresidente Joe Biden: “Será recordado como uno de los líderes más trascendentales de nuestro tiempo y soy mejor persona por haberlo conocido”.
El funeral del papa Francisco no solo marcará el cierre de una era para la Iglesia católica, sino también un momento de unidad entre naciones, credos y culturas.


































