Un estremecedor caso de violencia doméstica ocurrido en Gresham, Oregón, volvió a captar la atención pública esta semana, luego de que un hombre se declarara culpable de degollar a la madre de sus hijos frente a su hija de 10 años, quien posteriormente escondió a sus hermanos y llamó al 911 para pedir ayuda.
El incidente tuvo lugar el 7 de junio de 2021, pero el proceso judicial concluyó recientemente, cuando Manuel Jesús Huchin-Interian aceptó los cargos por agresión en segundo grado como parte de un acuerdo con la Fiscalía del Condado de Multnomah. El caso fue confirmado en un comunicado oficial emitido el viernes 18 de abril de 2025.
La noche del ataque, la hija mayor de la pareja fue testigo directa de cómo su padre agredía violentamente a su madre tras acusarla de infidelidad. Según el informe fiscal, la niña intentó defender a su madre con un cuchillo, pero al notar que el arma estaba desafilada, desistió del intento y corrió a su habitación con sus hermanos pequeños, donde cerró la puerta con llave para protegerlos.
También te puede interesar: Migrante venezolano vinculado con ex juez
Una vez que el agresor abandonó el lugar, la menor salió del cuarto e intentó brindar asistencia médica a su madre mientras seguía las instrucciones del operador del 911. Esta acción fue clave para la sobrevivencia de la mujer, quien fue encontrada por los socorristas boca abajo en un charco de sangre, en condiciones críticas, pero con signos vitales.
La madre posteriormente declaró que su pareja la atacó tras acusarla de serle infiel. En medio del violento arrebato, Huchin-Interian le dijo que iba a “acabarla con ella” y luego “acabar con los niños”, lo que hace aún más heroica la rápida reacción de la niña para evitar una tragedia mayor.
El acusado fue detenido poco después del ataque y permaneció en custodia hasta que, en abril de este año, se declaró culpable como parte de un acuerdo que lo responsabiliza legalmente por violencia doméstica agravada. La sentencia definitiva será determinada en las próximas semanas.
Este caso ha sido citado por autoridades locales y activistas como un ejemplo alarmante de la urgencia de reforzar los mecanismos de protección familiar, así como de brindar apoyo psicológico a los niños víctimas indirectas de violencia doméstica.
La comunidad de Gresham, consternada, ha mostrado su solidaridad con los menores afectados, y varias organizaciones han iniciado campañas para recaudar fondos destinados a su bienestar. El acto valiente de esta niña, quien logró mantener la calma en medio del horror, ha sido reconocido como un ejemplo de fortaleza y coraje en circunstancias extremas.


































