El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) anunció el jueves que su operativo de inmigración de una semana de duración, en colaboración con el estado de Florida, es un “anticipo de lo que está por venir” para la aplicación de la ley migratoria en Estados Unidos.
El ICE describió la operación encubierta, denominada “Operación Marea”, como una colaboración pionera entre las fuerzas del orden federales y locales. Reportó la detención de 800 inmigrantes indocumentados durante los primeros cuatro días de la operación.
El jueves, el DHS prometió que se seguirán realizando operaciones similares en todo Estados Unidos para erradicar a quienes viven en el país ilegalmente.
“La Operación Marea es un anticipo de lo que se avecina en todo el país: operaciones a gran escala en colaboración con las fuerzas del orden estatales y locales”, escribió. “@POTUS Trump y @Sec_Noem están empoderando a @ICEgov y a las fuerzas del orden para expulsar a los inmigrantes ilegales de nuestras comunidades”.
Esta medida se produce mientras las autoridades federales continúan implementando medidas de control migratorio a nivel local. El presidente Donald Trump firmó el lunes una orden ejecutiva que ordena a la fiscal general Pam Bondi y a la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, publicar una lista de ciudades de Estados Unidos que se niegan abiertamente a cooperar con las autoridades migratorias, conocidas como ciudades santuario.
“Esta es una insurrección ilegal contra la supremacía de la ley federal y la obligación del Gobierno Federal de defender la soberanía territorial de los Estados Unidos”, se lee en parte de la orden.


































