Organizaciones ambientalistas han emitido una alerta sobre un alarmante incremento de la actividad minera ilegal dentro del Parque Nacional Canaima, reconocido por la Unesco como Sitio de Patrimonio Mundial. Según la denuncia realizada por la ONG SOS Orinoco, en los últimos meses se ha desatado una intensa movilización desde Santa Elena de Uairén con destino al río Caroní y, posteriormente, por vía terrestre hasta la zona de Wonkén, dentro del parque.
SOS Orinoco documentó la destrucción de aproximadamente 6.060.000 metros cuadrados (606 hectáreas) de ecosistemas protegidos ubicados en el borde y al norte de los ríos Caroní y Kukenán, este último frontera del parque. Imágenes satelitales evidenciarían la magnitud del impacto ambiental.
La denuncia describe un inusual tránsito de centenares de motocicletas entre Santa Elena de Uairén y Wonkén, lo que sugiere la entrada de capital externo para impulsar esta actividad ilícita. Se señala, además ,que alcabalas controladas por líderes indígenas pemón aparentemente permiten el paso solo a aquellos con su aprobación.
Ante esta situación, se han dirigido interrogantes y alertas directas a figuras clave del gobierno de Nicolás Maduro, entre ellos al general Domingo Hernández Lárez, al Ministerio del Poder Popular para el Ecosocialismo y a la vicepresidenta Delcy Rodríguez.
Las preguntas se centran en la ausencia de operativos contra la minería ilegal en la zona, contrastando con otras acciones similares en el país, y en la omisión de esta problemática durante eventos recientes sobre ecosocialismo.
Patrimonio Mundial
La denuncia recuerda la preocupación de la UNESCO, cuyo Centro de Patrimonio Mundial incluyó al Parque Nacional Canaima en la agenda de su 47ª reunión en julio de 2025 en París. SOS Orinoco ha enviado un informe detallado con imágenes satelitales actualizadas al Centro.


































