Phoenix Ikner, de 20 años, sospechoso de un tiroteo mortal en la Universidad Estatal de Florida (FSU), compareció por primera vez ante un tribunal la mañana del martes. Lo hizo de manera virtual desde la Cárcel del Condado de Leon, enfrentando dos cargos de asesinato en primer grado y siete cargos de intento de asesinato.
Durante la audiencia inicial, el juez ordenó su detención sin derecho a fianza y estableció condiciones estrictas de no contacto con las víctimas, sus familias y los testigos del incidente. La fiscalía del estado solicitó esta medida como parte de la protección a los afectados.
“Hay numerosas víctimas, tanto presentes como por Zoom. No es necesario atender a ninguna de ellas”, expresó un fiscal estatal durante la audiencia, haciendo referencia a las personas impactadas directa o indirectamente por el tiroteo.
El tribunal designó a la Defensoría Pública para representar a Ikner, luego de determinar que no cuenta con recursos económicos para contratar un abogado. Randall Harper , defensor público adjunto, confirmó su representación y optó por no presentar argumentos adicionales en esta primera comparación.
El juez fue enfático en definir los términos de la orden de no contacto , prohibiendo cualquier tipo de comunicación directa o indirecta con las víctimas. Esto incluye llamadas telefónicas, mensajes de texto, correos electrónicos, redes sociales y también el uso de intermediarios para intentar establecer contacto.
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“No puede comunicarse con ninguna de las personas mencionadas, ni pedir a terceros que lo hagan por él”, recalcó el magistrado, ampliando la orden a todos los testigos presenciales, muchos de los cuales son estudiantes de FSU.
La audiencia se desarrolló en un ambiente tenso, debido a la gravedad de los cargos y al impacto que el tiroteo ha tenido en la comunidad universitaria. La investigación aún está en curso, y no se han dado detalles adicionales sobre el estado de las víctimas sobrevivientes ni sobre el móvil del ataque.
Ikner fue dado de alta recientemente del hospital, donde fue atendido tras su detención. La fiscalía anticipa que se presentarán nuevas pruebas en futuras audiencias, aunque por ahora se mantiene la orden de detención sin fianza y la prohibición de cualquier intento de contacto.
El tribunal programará próximas audiencias mientras continúa el proceso judicial. La Universidad Estatal de Florida no ha emitido un comunicado oficial, pero las autoridades locales permanecen en coordinación con la institución para ofrecer apoyo a los afectados.


































