Erik y Lyle Menéndez podrían salir de prisión tras más de tres décadas encarcelados por el asesinato de sus padres, luego de que el juez Michael Jesic del Tribunal Superior del Condado de Los Ángeles redujera el martes sus condenas de cadena perpetua sin libertad condicional a 50 años.
Esta decisión permite a los hermanos optar por la libertad condicional bajo la ley californiana para delincuentes juveniles, ya que tenían menos de 26 años cuando cometieron el crimen en 1989. La decisión final dependerá de la junta estatal de libertad condicional.
“No digo que deban ser liberados, no me corresponde a mí decidirlo”, señaló el juez Jesic durante la audiencia. “Creo que han hecho lo suficiente en los últimos 35 años como para que se les dé esa oportunidad”.
Durante la sesión, los hermanos comparecieron por videollamada y, aunque mantuvieron la calma, sonrieron cuando una prima mencionó que Erik había obtenido A+ en todas sus clases universitarias más recientes.
La audiencia comenzó con el testimonio de familiares que apoyan la liberación, incluyendo a Ana María Baralt, prima de los Menéndez. “Toda la familia los perdona. Creemos que 35 años son suficientes”, expresó.
Otra prima, Tamara Goodell, destacó la rehabilitación de los hermanos y su potencial para contribuir a la sociedad. Diane Hernández, quien testificó en el juicio original, habló sobre el ambiente abusivo que vivieron los hermanos en su infancia.
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Los defensores argumentan que la sentencia debe reducirse aún más. El abogado Mark Geragos solicitó que se les imputen cargos menores por homicidio involuntario, con el fin de permitir su liberación inmediata.
El caso ha estado bajo constante atención pública. En 2024, producciones como Monstruos: La historia de Lyle y Erik Menéndez y Los hermanos Menéndez reavivaron el interés mediático.
En 1996, Erik y Lyle fueron condenados por asesinar a José y Kitty Menéndez en su casa de Beverly Hills. La defensa alegó abuso sexual prolongado por parte del padre, mientras que la fiscalía sostuvo que lo hicieron por la herencia millonaria.
El ex fiscal de distrito George Gascón solicitó en 2024 la reducción de condenas, argumentando que el caso habría sido tratado de forma distinta hoy, dada la evolución en la comprensión del trauma y el abuso.
Durante el proceso, se presentaron testimonios de exjueces y exreclusos que respaldaron la rehabilitación de los Menéndez. El exjuez Jonathan Colby resaltó su labor con prisioneros mayores y discapacitados. Anerae Brown, exrecluso, habló entre lágrimas sobre cómo los hermanos lo ayudaron a reinsertarse en la sociedad.
El actual fiscal de distrito, Nathan Hochman, se opone a la liberación inmediata. “No han aceptado plenamente la responsabilidad de su conducta criminal”, declaró. Su oficina también argumenta que no hay evidencia sólida de los abusos que alegan.
Además, Hochman citó informes recientes sobre violaciones disciplinarias en prisión, incluyendo el ingreso ilegal de teléfonos celulares, lo que, según peritos forenses, indicaría un riesgo de reincidencia.
Aunque intentó retirar la solicitud de resentencia en dos ocasiones, ambas fueron rechazadas por el juez Jesic. El magistrado podría emitir su sentencia definitiva en los próximos días o hacerlo por escrito.


































