Un incidente preocupante tuvo lugar en Port St. Lucie, Florida, donde un hombre fue arrestado bajo acusaciones de negligencia después de que dos niños pequeños fueron encontrados en un automóvil caliente. El suceso ocurrió el viernes alrededor de las 5 p.m. en el estacionamiento de un GameStop localizado en la 100 block of NW California Blvd.
Oficiales del Port St. Lucie Police Department (PSLPD) respondieron a llamadas de auxilio que reportaban la presencia de niños desatendidos en un vehículo. Al llegar al lugar, los agentes encontraron a un niño de 2 años y a otro de 1 año solos dentro de un Toyota Camry. Aunque las ventanas estaban bajadas, ambos niños mostraban signos de estar sobrecalentados y sudaban profusamente, con rostros enrojecidos. Cabe destacar que la temperatura exterior era de 84 grados Fahrenheit en ese momento.
De acuerdo con grabaciones de video de seguridad, una mujer alertó a los servicios de emergencia después de escuchar a los niños gritando y darse cuenta de que estaban solos en el vehículo. Los oficiales, al atender a los menores, se percataron de su estado crítico, y solicitaron la intervención del personal de rescate del departamento de bomberos.
Mientras los oficiales cuidaban de los niños, localizaron a su guardián, identificado como Richard Lewis Janoher, de 27 años, quien se encontraba dentro del GameStop haciendo compras. Tras evaluar la situación, los agentes determinaron que los menores habían estado dentro del auto sin aire acondicionado durante aproximadamente 10 minutos.
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Ambos niños fueron revisados por los servicios de emergencia y posteriormente entregados a otro familiar para garantizar su seguridad. Richard Lewis Janoher fue arrestado y llevado a la cárcel del condado de St. Lucie, enfrentando dos cargos de negligencia infantil. Su fianza fue fijada en $5,000.
Este caso subraya la importancia de la vigilancia constante sobre los menores y la peligrosa práctica de dejar a niños desatendidos en vehículos, especialmente en condiciones de calor. Las autoridades instan a los padres y cuidadores a ser responsables y asegurar el bienestar de los niños en todo momento.
La respuesta rápida de los policías y del personal de bomberos probablemente evitó un trágico desenlace, resaltando la necesidad de ser alerta ante situaciones que podrían comprometer la salud y seguridad de los más vulnerables. En este sentido, la comunidad de Port St. Lucie ha sido alentada a reportar situaciones similares donde el bienestar de los niños pueda estar en riesgo.
A medida que se desarrolla este caso, tanto la policía como otros organismos de protección infantil continúan monitoreando la situación para asegurar que los menores reciban la protección adecuada y que se tomen las medidas necesarias para condenar la negligencia. La protección de los niños es una responsabilidad compartida que incluye a toda la comunidad.


































