El acuerdo comercial entre Estados Unidos y la Unión Europea establece un arancel general del 15% a casi todos los productos importados desde Europa. Aunque esto representa una reducción respecto al 30% inicialmente amenazado por Trump, economistas advierten que este tipo de gravámenes puede repercutir en los consumidores. Las empresas importadoras enfrentan costos adicionales que suelen trasladarse al precio final. Aquí te contamos qué productos podrían volverse más caros.
Los automóviles europeos son un ejemplo claro. Anteriormente afectados por un arancel del 27.5%, ahora enfrentarán una tasa del 15%. Sin embargo, los fabricantes alemanes estiman pérdidas millonarias anuales. Además, marcas estadounidenses ensambladas en Canadá o México también podrían verse impactadas. La cerveza, el vino y licores europeos también están en riesgo. Productos como el whisky irlandés y el champán podrían encarecerse si no quedan exentos del acuerdo.
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La energía es otro sector clave. Aunque el pacto promueve la compra de gas y petróleo estadounidense por parte de Europa, los aranceles a Canadá —principal proveedor de crudo pesado— podrían generar represalias. Esto podría elevar los precios del combustible en EE.UU., afectando a refinerías dependientes de ese insumo. Por otro lado, la construcción también sentiría presión. Los aranceles sobre la madera canadiense podrían incrementar el costo de las viviendas, según alerta la NAHB.
Finalmente, los aguacates mexicanos podrían hacer más caro el guacamole en las mesas estadounidenses. Casi el 90% de estos frutos proviene de México, y los aranceles propuestos podrían elevar su precio. Este panorama muestra cómo los gravámenes comerciales pueden modificar hábitos de consumo y encarecer productos básicos.


































