Las autoridades del Condado de Travis han anunciado que partes del popular Reimers Ranch Park, en Dripping Springs, estarán cerradas al público este jueves para llevar a cabo una quema controlada de 303 acres. Esta medida, aunque disruptiva, es una herramienta científica crucial para la gestión de la tierra en el centro de Texas.
El objetivo principal de la quema es la prevención de incendios forestales. Al quemar de manera segura la vegetación muerta y la maleza acumulada, los equipos reducen la “carga de combustible” que podría alimentar un incendio forestal catastrófico en el futuro. Adicionalmente, el fuego cumple una función ecológica vital para la salud del Texas Hill Country, ayudando a controlar la propagación de especies invasoras como el enebro y estimulando el crecimiento de pastos y flores silvestres nativas.
La operación, que se realizará entre las 11 a. m. y las 5 p. m., es un procedimiento altamente planificado. Solo se llevará a cabo si las condiciones meteorológicas, como el viento y la humedad, cumplen con una estricta “prescripción” de seguridad. Un equipo de bomberos forestales certificados estará en el lugar con equipo especializado para manejar el fuego en todo momento.
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Como resultado de la operación, el sendero de uso múltiple “Hogge Multi-Use Trail” permanecerá cerrado durante el jueves y el viernes. Otras áreas del parque seguirán abiertas, pero se pide a los visitantes que se mantengan alerta y alejados de las zonas cerradas. El humo podría ser visible desde comunidades cercanas como Bee Cave, Lakeway y Spicewood, así como desde carreteras principales.


































