El Buró Federal de Investigaciones (FBI) ha iniciado una investigación exhaustiva tras la detección de una amenaza circulando en diversas plataformas de redes sociales que señala directamente a 14 instituciones educativas en el estado de Texas. Entre los centros afectados se encuentran tres escuelas primarias pertenecientes al Distrito Escolar Independiente de Austin (Austin ISD): Andrews, Baranoff y Barrington. La alerta fue comunicada originalmente por la oficina local del FBI a la policía del distrito de Austin, lo que activó de inmediato los protocolos de seguridad y respuesta ante posibles agresiones armadas dentro de los campus.
El mensaje amenazante incluye una fotografía de un individuo enmascarado portando armas de fuego de alto calibre. Aunque la publicación no especifica una fecha o una hora determinada para llevar a cabo la agresión, las autoridades han decidido no tomar el riesgo a la ligera. Como medida de precaución inmediata, se ha anunciado un incremento significativo de la presencia policial en los perímetros de las tres escuelas mencionadas. El Austin ISD subrayó que existe una comunicación directa y constante con los agentes federales para rastrear el origen digital de la publicación y determinar la veracidad y el alcance del peligro.
También te puede interesar: Demanda contra Austin por uso excesivo de fuerza: Exoficial acusado de causar lesión cerebral
El distrito escolar envió cartas informativas a las familias de los estudiantes, enfatizando que no se tolerará ninguna amenaza, real o ficticia, contra la comunidad escolar. En este comunicado, las autoridades instaron a los padres a conversar con sus hijos para evitar que estas publicaciones se compartan o difundan en redes privadas, ya que la propagación viral suele generar pánico innecesario y entorpecer las labores de rastreo. En su lugar, se solicita que cualquier actividad sospechosa sea reportada directamente a un adulto de confianza o a través de la línea no emergente de la policía del distrito.
Este incidente se suma a una serie de preocupaciones sobre la seguridad escolar en el estado, lo que ha llevado a las agencias locales a reforzar la vigilancia digital preventiva. Por el momento, las clases continuarán bajo un esquema de vigilancia reforzada, mientras los expertos en ciberseguridad del FBI trabajan en la identificación del autor de la publicación. Las autoridades recordaron que realizar este tipo de amenazas en línea constituye un delito grave que puede acarrear consecuencias legales severas, independientemente de la intención del autor.


































