Las tensiones en el centro de Austin se mantienen en su punto más álgido tras una intensa manifestación contra el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas ocurrida este fin de semana. Lo que comenzó como una protesta frente al Edificio Federal JJ Pickle para condenar la muerte de Renee Nicole Good —abatida recientemente por un agente federal en Minneapolis— terminó en un enfrentamiento caótico entre civiles y fuerzas del orden, resultando en múltiples detenciones y acusaciones cruzadas de violencia.
Miembros del grupo activista “Dare to Struggle Austin” denunciaron en una rueda de prensa que la respuesta policial fue desproporcionada y brutal. Según los organizadores, oficiales del Departamento de Policía de Austin y del Departamento de Seguridad Pública de Texas arremetieron contra la multitud utilizando bicicletas como armas de impacto y disparando perdigones de gas pimienta para dispersar a los más de 100 asistentes. Los manifestantes aseguran que al menos siete personas fueron arrestadas, incluyendo una detención realizada cuando la protesta ya había concluido.
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El conflicto escaló cuando los manifestantes bloquearon el tráfico en una intersección clave del centro, argumentando que la interrupción vial es irrelevante comparada con la pérdida de vidas humanas en centros de detención. El grupo exige no solo la liberación inmediata de los detenidos, sino también que se presenten cargos de asesinato contra Jonathan Ross, el agente involucrado en la muerte de Good, y la expulsión total de ICE de la ciudad de Austin.
Por su parte, el gobernador Greg Abbott respondió con firmeza a través de redes sociales y comunicados oficiales, declarando que “Texas no es Minnesota”. Abbott atribuyó los incidentes en Minneapolis a “años de retórica imprudente” de líderes demócratas nacionales y defendió el derecho de los oficiales a protegerse. “El uso de un vehículo como arma o la amenaza a los oficiales es inexcusable”, sentenció el mandatario, reafirmando que en Texas la prioridad absoluta es el respaldo a los uniformados y el mantenimiento del orden público frente a lo que calificó como manifestantes desafiantes.
Se espera que el Departamento de Policía de Austin publique las cifras oficiales de arrestos y un informe detallado de los incidentes este lunes.


































