El estado de Texas inicia este 2026 con una serie de apelaciones judiciales en casos de pena capital que han captado la atención nacional. A pesar de liderar históricamente las estadísticas en ejecuciones, el estado mantiene una tendencia a la baja en la aplicación de la sentencia máxima.
El próximo 21 de enero, los 17 jueces de la U.S. 5th Circuit Court of Appeals en Louisiana escucharán los argumentos orales sobre el caso de Brittany Holberg. Su condena fue anulada en 2025 tras revelarse que la fiscalía no informó que una testigo clave era una informante pagada por la policía de la City of Amarillo.
Otro proceso relevante es el de Robert Roberson, cuya ejecución fue suspendida por una coalición bipartidista de legisladores de Texas. Su defensa argumenta inocencia basada en el cuestionamiento de la ciencia detrás del “shaken baby syndrome”, teoría utilizada para condenarlo en 2003 por la muerte de su hija.
Asimismo, en El Paso, el caso de David Wood ha regresado a las cortes de juicio tras tres décadas en el corredor de la muerte. Wood presentó ocho reclamaciones en su apelación que incluyen acusaciones de testimonios falsos y supresión de evidencia, prolongando su proceso legal iniciado en 1992.
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A pesar de estos retrasos legales, la actividad en la Huntsville Unit continúa. Para el 28 de enero está programada la ejecución de Charles Thompson, sentenciado por un doble homicidio en 1998. Actualmente, el estado tiene cuatro ejecuciones en calendario, aunque el número anual sigue siendo bajo.
En 2025, el número de internos que fallecieron bajo custodia igualó al de los ejecutados. Entre ellos destaca Scott Panetti, diagnosticado con esquizofrenia, quien murió tras 34 años en prisión. Su caso cuestionó la “relentless” persecución estatal de la pena de muerte en individuos con enfermedades mentales.
Kristin Houlé Cuellar, de la Texas Coalition to Abolish the Death Penalty, señaló sobre estos procesos: “I would say it is a natural part of being under a sentence of death that there is going to be an appeal”. El sistema enfrenta ahora el reto de resolver casos que llevan décadas estancados.


































