Texas se encuentra en alerta máxima mientras un frente ártico avanza desde el norte, amenazando con sumergir a gran parte del estado en temperaturas bajo cero durante más de 48 horas continuas. El gobernador Greg Abbott ha firmado una declaración de desastre para 134 condados, permitiendo que la División de Manejo de Emergencias de Texas (TDEM) movilice suministros de sal, arena y generadores industriales hacia los puntos críticos del corredor de la I-35 y el área de Dallas-Fort Worth. A diferencia de eventos anteriores, el estado ha pre-posicionado más de 160 vehículos de tratamiento en las carreteras principales, priorizando puentes y pasos elevados que suelen ser los primeros en congelarse.
Para proteger a las poblaciones más vulnerables, las autoridades han habilitado una red de 281 centros de calentamiento a lo largo de Texas. En Austin, instalaciones clave como el Centro de Eventos Palmer y diversas bibliotecas públicas estarán operando en horarios extendidos. El Jefe de Emergencias, Nim Kidd, subrayó que estos centros son esenciales para quienes carecen de calefacción confiable en sus hogares. Se recomienda a los ciudadanos consultar el mapa oficial en tdem.texas.gov/warm para localizar el refugio más cercano, ya que muchos cuentan con capacidad para mascotas y asistencia médica básica.
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En el ámbito energético, ERCOT mantiene una Vigilancia Meteorológica (Weather Watch) activa hasta el 27 de enero. Aunque se espera una demanda récord cercana a los 83 gigavatios, el sistema cuenta con reservas que superan los 93 gigavatios gracias a la integración masiva de baterías y la climatización de plantas generadoras. No obstante, los expertos advierten que el riesgo principal no es la falta de energía estatal, sino los apagones locales causados por la caída de ramas de árboles y el peso del hielo en las líneas de distribución vecinales. Las empresas eléctricas como Oncor y Austin Energy han puesto a sus cuadrillas en turnos de 24 horas para responder a estas fallas puntuales.
Finalmente, el Servicio Meteorológico Nacional ha emitido una advertencia clara: las condiciones de viaje serán “extremadamente peligrosas” a partir del viernes por la tarde. Se espera que la lluvia inicial se convierta en una mezcla invernal gélida que creará una capa de hielo invisible en las carreteras (black ice). Las autoridades instan a los texanos a completar sus compras de víveres y suministros antes del atardecer del viernes y a seguir la regla de las “4 P” de la preparación invernal: proteger a las Personas (especialmente ancianos), Plantas, Mascotas y Pipetas (tuberías).


































