En un anuncio histórico desde la Casa Blanca, el presidente Donald Trump oficializó la creación del “Freedom 250 Grand Prix”, una carrera de IndyCar que recorrerá las calles de Washington, D.C. El evento está programado para el fin de semana del 21 al 23 de agosto de 2026, coincidiendo con las celebraciones del semiquincentenario de la independencia de los Estados Unidos. La orden ejecutiva instruye a los Departamentos del Interior y de Transporte a diseñar un circuito que destaque los monumentos nacionales, incluyendo tramos a alta velocidad por la icónica Avenida Pensilvania.
El Secretario de Transporte, Sean Duffy, destacó que los monoplazas alcanzarán velocidades de hasta 190 mph frente a los edificios más emblemáticos de la nación. A diferencia de otros grandes premios, el gobierno ha confirmado que el acceso para el público será gratuito, buscando inspirar a las futuras generaciones y resaltar la innovación estadounidense. Por su parte, la alcaldesa de D.C., Muriel Bowser, respaldó la iniciativa señalando que el evento servirá como un motor económico vital para los hoteles y restaurantes de la capital, consolidando a la ciudad como un referente deportivo mundial.
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Desde el punto de vista logístico, la administración coordinará la adecuación de infraestructuras para garantizar que las calles y puentes soporten las exigencias de una carrera de clase mundial. Este evento marcaría la primera vez que se realiza una competencia de este calibre en el Distrito de Columbia desde que Thomas Jefferson organizó carreras de caballos en 1801. El anuncio ya ha generado gran expectación entre los aficionados al automovilismo y los sectores turísticos, quienes prevén una asistencia masiva durante el verano de 2026.


































