Las cuadrillas de mantenimiento de servicios públicos del Condado de Caldwell, Texas, junto con maquinaria pesada del ayuntamiento, completaron un operativo de limpieza vial de emergencia tras el hallazgo de una gran cantidad de desechos de construcción arrojados de manera clandestina en una carretera rural. La Unidad de Delitos Ambientales de la Oficina del Alguacil del Precinto 2 (Caldwell County Constable’s Office Precinct 2) acudió a la escena el pasado viernes 5 de junio tras recibir un reporte ciudadano que alertaba sobre el bloqueo de la circulación en un camino localizado en la periferia sur de la comunidad de Lockhart. Al arribar, los oficiales constataron que la vía se encontraba completamente obstruida por toneladas de fragmentos de paneles de yeso (sheetrock) y otros materiales residuales de remodelación industrial.
El alguacil del precinto, Paul Easterling, emitió un pronunciamiento en el que advirtió que este tipo de delitos ambientales acarrea repercusiones graves que van mucho más allá de las tareas inmediatas de remoción de los materiales. El funcionario enfatizó que arrojar escombros a la vía pública no solo genera un peligro de colisión inminente para los automovilistas que transitan por la zona, sino que también representa una severa amenaza ecológica para los arroyos y cuerpos de agua superficiales cercanos debido a la dispersión de polvos químicos. Asimismo, Easterling lamentó que el erario público deba desviar de forma imprevista personal técnico y equipos de carga que estaban asignados a proyectos de infraestructura prioritarios para solventar estas infracciones.
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A diferencia de los cierres viales prolongados por colapsos de tuberías en la región —como el reportado recientemente en la ruta FM 3405—, la carretera pudo ser reabierta al libre tránsito pocas horas después gracias al despliegue de retroexcavadoras que confinaron los residuos en camiones de volteo. Sin embargo, los investigadores mantienen abierta una carpeta por violaciones a la ley de salud y seguridad ambiental del estado de Texas, un delito que contempla severas multas económicas e incluso penas de reclusión en la cárcel del condado para los responsables.
La Unidad de Delitos Ambientales mantiene una búsqueda activa de los sospechosos y solicitó la colaboración de los residentes del área para aportar cualquier dato que permita identificar la procedencia de los escombros. Los oficiales de inteligencia pidieron de forma específica a los vecinos reportar si observaron camiones de plataforma, remolques comerciales o contratistas independientes transportando cargas pesadas de material de demolición en los sectores aledaños durante la madrugada del viernes. Las denuncias ciudadanas de carácter anónimo se están recibiendo de forma directa en las líneas de la comandancia local.
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