La primera dama, Melania Trump, realizó este jueves su tradicional visita al Children’s National Hospital en Washington D.C. para compartir un momento especial con los jóvenes pacientes y sus familias en la víspera de la celebración del Día de la Independencia.
Acompañada por Michelle Riley-Brown, presidenta y directora ejecutiva del hospital, la primera dama participó en una sesión de manualidades en el “Garden Room” (Salón del Jardín), donde ayudó a los niños a crear y decorar, repartiendo sonrisas y osos de peluche.
Posteriormente, la Sra. Trump y un grupo de niños se dirigieron al Bunny Mellon Healing Garden, un jardín terapéutico que fue donado al hospital por la propia primera dama durante su primer mandato. El jardín, nombrado en honor a Rachel “Bunny” Mellon, amiga de la ex primera dama Jacqueline Kennedy, se ha convertido en un oasis de tranquilidad para los pacientes.
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En un ambiente festivo, la primera dama y los niños plantaron molinillos de viento con la bandera estadounidense alrededor del jardín, añadiendo un toque patriótico al espacio. Durante su visita, también se esperaba que la Sra. Trump revisara el estado de un rosal amarillo, trasplantado desde los jardines de la Casa Blanca a principios de semana por el jardinero jefe, Dale Haney.
La agenda de la primera dama también incluyó una visita a la unidad de corazón y riñón del hospital, una de las más especializadas del país. Allí, tuvo la oportunidad de conocer y pasar tiempo con un paciente de trasplante de tan solo 3 meses y su familia, ofreciendo palabras de aliento y apoyo.
Esta visita anual se ha convertido en una tradición para la primera dama, reafirmando su compromiso con el bienestar de los niños y ofreciendo un momento de alegría y distracción a aquellos que deben pasar las fiestas en el hospital.


































