El icónico “Autorretrato con Collar de Espinas y Colibrí” de Frida Kahlo, una de las obras más importantes del arte del siglo XX, está de vuelta en Austin. El Harry Ransom Center de la Universidad de Texas ha puesto nuevamente en exhibición pública una de sus joyas más preciadas, con entrada gratuita a partir de este sábado 9 de agosto.
Pintado en 1940, el autorretrato es un testimonio crudo de uno de los períodos más turbulentos en la vida de la artista mexicana. Fue creado en el tiempo entre su doloroso divorcio y su posterior reconciliación y segundo matrimonio con el muralista Diego Rivera. La obra es una poderosa expresión de la angustia que sentía, pero también de su inquebrantable fuerza y dignidad.
La pintura es famosa por su compleja simbología. El collar de espinas que se clava en el cuello de Kahlo es una representación directa de su dolor. De él cuelga un colibrí muerto, que en la tradición mexicana es un amuleto para la buena suerte en el amor, aquí simbolizando su corazón roto. La acompañan un gato negro, presagio de mala suerte, y un mono araña, un regalo de Rivera que representa la complejidad de su relación.
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La curadora de arte del Ransom Center, Tracy Bonfitto, explicó que la obra de Kahlo sigue resonando porque es profundamente personal y universalmente poderosa. La pintura, que permanecerá en exhibición hasta enero de 2026, regresa a Austin después de un exitoso “viaje alrededor del mundo”, habiendo encabezado recientemente exposiciones en Australia. La obra es una de las piezas centrales de la colección de arte del Ransom Center, a la que llegó en 1966 como parte del acervo del fotógrafo y examante de Kahlo, Nickolas Muray.


































