La Oficina del Forense del Condado de San Bernardino reveló la causa oficial de muerte de Betty Broderick, la conocida socialité de California cuya condena por el asesinato de su exesposo y la nueva pareja de este se convirtió en uno de los casos de crónica negra (true crime) más mediáticos en la historia de los Estados Unidos. Según los informes periciales difundidos por el portal TMZ, el deceso de la reclusa fue catalogado formalmente como un hecho accidental, descartándose indicios de un ataque o de una autolesión deliberada.
El fallecimiento de Broderick, quien tenía 78 años de edad, ocurrió mientras cumplía una sentencia de 32 años a cadena perpetua en la Institución para Mujeres de California (California Institution for Women). De acuerdo con las declaraciones de su hijo, Daniel Broderick, la mujer —quien ya arrastraba un cuadro de salud delicado debido a padecimientos crónicos propios de su edad avanzada— sufrió una aparatosa caída en las celdas que le causó múltiples fracturas en las costillas, detonando un declive sistémico e inmediato en su estado general.
También te puede interesar: Familia de Alabama mantiene la fe en la búsqueda de su hijo desaparecido en Japón
A raíz del traumatismo óseo, la prisionera tuvo que ser trasladada de emergencia a la unidad de cuidados intensivos de un hospital civil periférico, donde desarrolló un cuadro severo de infecciones sépticas (septicemia) que comprometió sus funciones vitales. Los reportes médicos indican que los doctores la mantuvieron bajo soporte vital artificial durante un breve periodo; sin embargo, tras confirmar la ausencia de respuesta clínica y un fallo orgánico generalizado, fue desconectada y declarada legalmente muerta el pasado 8 de mayo.
El caso de Betty Broderick alcanzó notoriedad internacional tras los acontecimientos del 5 de noviembre de 1989, cuando irrumpió en la residencia de su exesposo, el prominente abogado de San Diego Dan Broderick, y de su nueva cónyuge, Linda Kolkena, para asesinarlos a tiros mientras dormían tras un tormentoso proceso de divorcio y disputa por la custodia de sus hijos. Tras un primer juicio nulo, en 1991 fue declarada culpable de dos cargos de homicidio en segundo grado, una condena que la mantuvo tras las rejas de forma permanente luego de que el comité penitenciario le negara el beneficio de la libertad condicional en múltiples ocasiones.
Visita: http://austinlatinx.com























