La exigencia del presidente Donald Trump para forzar la aprobación de la Ley SAVE America (SAVE America Act) ha generado fricciones internas dentro de la bancada del Partido Republicano en el Senado, obstaculizando las prioridades legislativas de su propia administración. Mientras senadores de la línea dura como Mike Lee (Utah) y Rick Scott (Florida) respaldan las tácticas de presión de la Casa Blanca para imponer severas restricciones al voto, una facción mayoritaria de legisladores republicanos moderados coincide con la oposición demócrata en que la estrategia está paralizando el Congreso de manera innecesaria. El mandatario ha llegado al extremo de congelar el avance de un proyecto de ley bipartidista sobre vivienda social como medida de coacción hasta que se destrabe la reforma electoral.
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El principal obstáculo para la Ley SAVE America radica en la Cámara Alta, donde la actual minoría demócrata ha bloqueado de forma sistemática su avance argumentando que las restricciones al sufragio son excesivas e infundadas. Bajo las reglas parlamentarias vigentes en el Senado, se requiere una supermayoría de 60 votos para superar el obstruccionismo legislativo conocido como filibuster y proceder a la votación de una ley. Debido a que el bloque republicano no cuenta con los apoyos suficientes para alcanzar ese umbral, legisladores clave de la misma bancada oficialista han manifestado su descontento con la parálisis institucional. El senador republicano por Carolina del Norte, Thom Tillis, criticó severamente la postura de la Casa Blanca al afirmar que, sin un esfuerzo real por negociar los 60 votos necesarios, toda la confrontación es simplemente “teatro político”.
Analistas y estrategas parlamentarios sugieren que las exigencias radicales de Trump no buscan únicamente la aprobación de las restricciones al voto, sino que forman parte de un plan político de mayor alcance encaminado a presionar de forma pública para la eliminación definitiva del filibuster. Al exponer ante la opinión pública que las promesas de campaña de la agenda America First se encuentran retenidas por el bloqueo de la minoría demócrata, el Ejecutivo busca generar el consenso necesario dentro de su partido para reformar las reglas del Senado. De concretarse la remoción de esta norma histórica, la administración federal podría aprobar la totalidad de su agenda económica y social utilizando únicamente una mayoría simple en el Congreso, prescindiendo por completo de la necesidad de concertar acuerdos con la oposición.
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