La confianza del consumidor en Estados Unidos mejoró menos de lo esperado en julio, según el Conference Board. El índice aumentó 2 puntos, alcanzando 97,2 este mes, superando ligeramente las proyecciones de los economistas. Sin embargo, las percepciones sobre la disponibilidad actual de empleo registraron su nivel más bajo desde marzo de 2021.
Stephanie Guichard, economista del Conference Board, explicó que el pesimismo sobre el futuro disminuyó, pero las valoraciones sobre el mercado laboral se debilitaron por séptimo mes consecutivo. Esto ocurre en un contexto donde las familias enfrentan desafíos económicos y preocupaciones inflacionarias. Aunque hay una mejora leve, los niveles de confianza siguen siendo bajos en comparación con años anteriores.
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Por otro lado, este indicador es clave para entender el comportamiento económico. Una mayor confianza suele traducirse en un aumento del gasto, lo que impulsa la actividad económica y genera más empleo. Sin embargo, cuando la confianza es baja, las familias tienden a ahorrar más y reducir sus compras. Este fenómeno puede ralentizar el crecimiento del PIB y afectar sectores como vivienda, automóviles y servicios.
Finalmente, expertos señalan que la moderación de las expectativas inflacionarias ha contribuido al ligero repunte del índice. Según la Universidad de Michigan, la proyección de inflación a 12 meses bajó a 4,4%, su nivel más bajo desde febrero. No obstante, la incertidumbre política y las políticas comerciales siguen influyendo en el ánimo de los consumidores. Joanne Hsu, directora del estudio, destacó que aún falta camino para una recuperación sólida. La situación refleja un equilibrio frágil entre optimismo y cautela.


































