El fiscal general de Texas, Ken Paxton, lanzó una investigación contra varias compañías de servicios públicos. Estas incluyen Xcel Energy, Osmose Utilities Services y Southwestern Public Services. La pesquisa busca determinar si estas empresas violaron leyes estatales relacionadas con los incendios forestales. Según la oficina de Paxton, se emitieron cartas de demanda para recolectar documentos clave sobre los siniestros.
Por otro lado, el caso más grave es el incendio Smokehouse Creek, considerado el más grande en la historia de Texas. Este desastre ha arrasado más de 435.000 hectáreas y solo tiene un 3% de contención. Además, el fuego cruzó a Oklahoma, donde quemó otras 12.700 hectáreas. Las autoridades confirmaron que al menos una persona murió debido al incendio. Se trata de Joyce Blankenship, un hombre de 83 años que falleció en su hogar de Stinnett.
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A pesar de los avances tecnológicos, las críticas apuntan al descuido corporativo. Paxton señaló que las empresas sacrificaron el mantenimiento y la seguridad pública. Atribuyó esto a objetivos radicales de ESG (medioambientales, sociales y de gobernanza) y DEI (diversidad, equidad e inclusión). En respuesta, las acciones de Xcel Energy cayeron un 1,6% durante las operaciones del mediodía. Recordemos que esta empresa ya admitió que sus instalaciones probablemente iniciaron el incendio Smokehouse Creek.
La magnitud de los daños es alarmante. Decenas de casas fueron destruidas y extensos ranchos ganaderos quedaron reducidos a cenizas. Además, el impacto ambiental y económico aún no se cuantifica por completo. Mientras tanto, las comunidades afectadas exigen justicia. Las autoridades aseguran que la investigación continuará hasta desentrañar todas las responsabilidades involucradas.


































