El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, enfrió las expectativas de una resolución inmediata al conflicto con Irán tras declarar en la Oficina Oval que el Estrecho de Ormuz, una de las rutas de suministro de petróleo más críticas del planeta, podría permanecer bloqueado por las fuerzas armadas hasta el Día del Trabajo (Labor Day, celebrado a inicios de septiembre). Aunque el mandatario calificó este escenario extendido como “poco probable” y confió en que la crisis se resolverá con relativa rapidez, sus comentarios dejaron en claro la ausencia de un cronograma definitivo para concluir la campaña militar de Washington en la región de Medio Oriente.
Estas declaraciones coincidieron con el anuncio oficial de que Israel y Líbano acordaron renovar un frágil cese al fuego, tras una cuarta ronda de negociaciones bilaterales mediadas por el Departamento de Estado de EE. UU. El acuerdo contempla el establecimiento de zonas de seguridad exclusivas dentro de territorio libanés de las cuales quedarán completamente vetados los operativos de la milicia chiita Hezbolá. El comunicado conjunto condiciona la permanencia del pacto a un cese absoluto de los ataques del grupo armado y a la evacuación total de sus elementos, aunque los mandos militares aún no han detallado la logística exacta para delimitar dichas áreas de amortiguamiento.
También te puede interesar: Diputado del PVEM defiende a Rubén Rocha; destaca apoyo de 45 mil personas en Sinaloa
La reactivación de la tregua se da tras una serie de fuertes fricciones diplomáticas entre la Casa Blanca y el gobierno del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. El propio Trump confirmó los reportes de prensa sobre una ríspida llamada telefónica en la que recriminó duramente al mandatario israelí por la continuación de los bombardeos en zonas urbanas como Nabatieh, advirtiéndole sobre el aislamiento internacional de su gobierno. Al ser cuestionado en una entrevista con The New York Post sobre la confusión que genera su falta de una línea de tiempo clara para la paz, Trump defendió su postura argumentando que la impredictibilidad es una estrategia deliberada: “Si los estadounidenses están confundidos, los iraníes también lo están”.
El panorama humanitario derivado de los combates en el sur del Líbano sigue siendo crítico, acumulando un saldo trágico de 3,468 personas fallecidas y provocando el desplazamiento forzado de más de 1.2 millones de civiles. Por su parte, el frente israelí registra la baja de 27 soldados, un contratista de defensa y dos civiles en el norte del país a causa de los intercambios de fuego previos. A pesar de las alertas de evacuación emitidas por las Fuerzas de Defensa de Israel, miles de refugiados libaneses continúan habitando en campamentos improvisados cerca de las zonas de hostilidad ante la destrucción total de sus comunidades de origen.
Visita: http://austinlatinx.com























